lunes, julio 02, 2018

La fortuna de explotar a los 17L.

Hace tiempo se sabe de los avances que propicia tener yacimientos de Tierra Rara, una composición de varios lantánidos (así es como se los conoce a las 17 conocidos) Destacan al Prometio; sin embargo, aunque se vienen conociendo desde 1792 y ya cuentan con su posición en la tabla periódica es, en estos tiempos, en donde ya se utilizan por su similitud química la cual contradice todo tipo de diferencias electromagnéticas y ópticas fascinantes.
El mayor productor es China, el segundo –al parecer pero no está confirmado- es EE.UU. y luego están los yacimientos por todo el mundo, pero que no están explotados porque se encuentran en territorios, comunidades y/o países que no son mineros; tienen férreas políticas medioambientales y sus economías no son abiertas hacia el mundo globalizado.
Siendo así, declararse como un potencial poseedor de este tipo de yacimientos es una fortuna, ya que es un indicador que la nueva economía tiene sustento concreto para seguir desarrollándose en nuestro territorio (¿será Chile el tercer gran actor del futuro inminente?) Si es en un país minero aquello es una dádiva, dado que se han de hacer los modelos extractivos más generosos con el medio ambiente y los mercados venideros. Terminando con una política interna y externa de valores renovados para considerarse dentro del ruedo de aquellos mercados súper necesitados del material y comunidades (locales y nacionales) involucradas por proximidad y territorialidad.
Nosotros debemos recordar que: en la Patagonia argentina se ha instalado Resarch In Motion (RIM) la cual fabrica los BlackBerry y, acá en Chile, tenemos al Keiphone (marca chilena de smartphone) Dos producciones, de estos tiempos, que requieren tener próximos los desarrollos de los productos derivados de los lantánidos.
Si se comienza a ver una decidida búsqueda, acá en Chile, de estos recursos y contamos con una gran cantidad de Prometio para ser extraído, tendríamos lo más codiciado del “mundo mundial” en elementos para las nuevas, y ya andando, economías. Si no lo exportamos, vendemos o usamos deberíamos almacenarlo para cuando la demanda viera escases en este gran recurso que autoriza todos los nuevos productos que se están haciendo y los que aún no se inventan. 
Sin embargo, todos los movimientos deben tener cautela a la hora de avanzar. El mercado es prometedor, pero ya tienen actores de la talla mundial como China y EE.UU. Ya en mayo, del año pasado, llegó a nuestro país un representante del ministerio de Industria y Tecnología de la Información chino, con una delegación de industriales asiáticos, para ver de qué se trata nuestro avance en materia de Tierras Raras.
Debemos recordar que: si estamos leyendo este artículo por un Smartphone o Tablet y comenzamos a deslizarlo –con nuestros dedos por la pantalla- para seguir leyéndolo, ahí comenzamos a usar esta revolución de la materialidad. El magnetismo y luminosidad se lo debe a las características electromagnéticas y a cualidades ópticas de los 17L que nos están fascinando, todos los días.
Escrito por Héctor Quijada O.
Corregido por Cristián González M.
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